martes, 22 de noviembre de 2011

-Yo sé que te perdí, Cuando me perdí. Y pasan las horas... Muertas.-


Porque sí, porque ya no hay más. Ya no queda más nada si vos te vas. Me siento tan sola. Tan desamparada. Como un pueblo después de un tornado. Como una playa después de un tsunami. Arrasas con todo. Con mis sentimientos. Con mi vida. Con mi sanidad mental. Con mis ganas de respirar. Con mis energías para moverme. Arrasas conmigo por completo, ni siquiera las raíces me dejas. ¿¡QUÉ ES LO QUERÉS!? ¿Mi alma? ¿Mi corazón? AGARRALOS. ¿Ya para que los quiero?


Nerviosa. Egocéntrica, centrada, bonita, divertida, solitaria, con amigos, arreglada, estudiosa, vaga, estúpida, inteligente, divina, horrorosa, fiel, ilimitada, con paciencia, liberal, antisocial, perfecta. perfecta. No llegue, ¿nunca llegue no? No pude llegar a todos los contenidos a los que tenia que llegar, ¿Por eso te fuiste? ¡¿Ella los tiene?!


Con ese tiempo me enteré de que no eras lo que creí que eras. Yo tampoco lo SOY. No me defraudaste. En el fondo siempre lo supe. En el fondo siempre supe que no me necesitabas. De hecho lo tuve siempre en frente de mis sentidos. Pero claro, mis sentidos se nublaban al verte, al hablarte, al olerte, al tocarte. Me gustaba volar. Me gustaba imaginar cosas fuera de los límites. Pero sabía que no me iba a gustar aterrizar. No me gusto. No me gusto el impulso que había tomado. Que vos me hiciste tomar.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Pensando en vos me río hoy, lo malo de ayer ya fue!

Ahora entiendo que todo fue un error. Nada era lo que me pareció. No era tan drástico, no era tan dramático. Nada era irreparable y lo que viví malo o bueno me ayudo a aprender.


Ahora entiendo que vos no fuiste más que un capricho. Que no supe terminar porque no pude convencerme a mi misma de que vos no eras para mí. De que vos no me querías como yo quería que me quisieras y que por sobre todas las cosas, vos no eras el VOS que yo pensaba.


Ahora entiendo que todo terminó, que no vas a volver y que no me tengo que deprimir por eso porque esta bien.


Te pido perdón por haberte conservado durante tanto tiempo como quien guarda algo que ya sabe que caducó. Pero ahora ya sé que no servís sirve y que tengo que conseguir alguien que me ayude y me haga bien. Que me quiera por lo que soy, y si eso es posible, voy a intentar encontrarlo.



“-…Donde no exista una razón que me impida una sensación.

Me gustaría poder frenar y observar el mundo sobre mí

Creyendo que este es el lugar al que yo quisiera ir...-” El Bordo.


viernes, 4 de noviembre de 2011

I wish nothing but the best for you, too. Don't forget me, I beg...

Rápido se olvidan las palabras, con el viento vuelan y no regresan para consolar.

Rápido se dispersan los recuerdos, que al golpear la conciencia duelen. Rápido se cambian los pensamientos, que en su momento tan firmes parecían.

Rápido mutan los comentarios, que en apariencia no han cumplido con su fecha de caducidad.

Rápido fue el sentimiento de olvido, que dejó atrás al de enfermizo dependiente amor.

Rápidas fueron las ocasiones que pasaron a nuestro lado, y que desperdiciamos como si el tiempo fuera nuestro y no fuera digno de apreciar.

Ahi vuelan las promesas que algun dia me hiciste y hoy se amontonan en las nubes de la memoria.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Ser alguien para alguien



Que “Para Siempre” no sean solo dos palabras,

Que sea un sentimiento de felicidad.

Que mi fantasía se vuelva futuro y mi sueño realidad.


No quiero una perfección,

No quiero que el mundo cambie,

Te quiero a vos, juntos, inseparables.

Que “nunca jamás” sea una frase rutinaria

Y que tu corazón la sienta como verdad.

Que desde ahora empiece la historia,

Y por siempre, disfrutar.


No hay dolor, sin cuerpo.

No hay lágrimas, sin sentidos

No hay orden, sin caos.


Es lo que sobra. Esto es lo que queda, y ya no hay más.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Capítulo 1:

Son las siete de la noche, pero yo ya considero ese día como terminado; hace un calor sofocante, de esas noches en las que solo tenes ganas de bañarte y recostarte aún húmedo abajo de algún ventilador para sentir la frescura que el día, o la noche mejor dicho no proporcionaba.


Pero no, estoy en frente a un monitor, 109 teclas (contadas) del teclado viejo que nunca dejo de funcionar, un Mouse y con un gabinete sin la cobertura del costado para que no se recaliente el interior.


Me enderezo y siento el crujido de mi espalda que libera endorfinas que a esa hora, son apreciadas infinitamente, siempre me duele la espalda… Siempre me duele algo, nada más fuera lo común.


Me aburro, y tengo calor. Me decido a hacer algo más que solo mirar el fondo de pantalla negro con una sutil imagen. Entro en mis contactos de Messenger,… nada. Decido entrar a sitios al azar en Internet, de cualquier forma, si por una mala casualidad me topaba con un virus era algo que me iba a sorprender, ya era algo.


Me topo con foros, un que otro aviso de firefox que prudentemente me aconseja no ingresar en ciertas pestañas, y muchas páginas web, me inscribo (siempre me entretuvo completar formularios, incluso esos que te preguntan cosas comunes como en este caso. Será por eso que siempre me encuentro inscripta en millones de páginas web que nunca frecuento. Mi casilla de mails si pudiera tener polvo seria el lugar más mugroso que se me puede ocurrir. Rara vez lo frecuento, y cuando lo hago, jamás abro mails que no me interesan, de modo que nunca abro ninguno.)


Termino en chats. Muchos chats. Hablo con personas con las cuales juego a ser amistosa, o simplemente divertida. Estas personas responden buscando cámaras, amigos, novios, novias. Todos buscan lo mismo, atención. Yo me incluyo, y eso me hace sentir sola, mas sola que nunca.


En mi barra de nuevos contactos brillan nuevas oportunidades de atención color naranja titilante. Personas que buscaban algo que en el mundo real no habían hallado o tal vez, no se atrevían a buscar. O en mi caso, habiendo encontrado, y perdido... Depende, todo depende.


Abro algunas y respondo, siempre lo mismo, siempre las mismas preguntas, y eso me aburre. Todas iguales las conversaciones continúan como en una misma dirección y sentido. Me decido a que ahí no estaba la diversión que estoy buscando y voy a ir a ver una película, pero algo me llama la atención. Con la flechita del Mouse en la cruz que señaliza el fin de oportunidades, vuelvo y me fijo. Alguien destaca, me sorprende… Me sorprendes.


Me preguntaste que música escuchaba. Me interesa, me gusta la pregunta y te respondo. La conversación sigue y me entretiene. Tiene algo que me llama la atención y me mantiene alerta a lo que la ventanita de luz intermitente tiene para mí.


Esa es la verdad. Así lo conocí, dolido, y sujeto a una chica que en un pasado le había hecho mal No me sorprendía ver algunas reacciones que yo misma había experimentado en un pasado en el que yo también había sufrido por amor, todos tenemos un amor que nos rompe el corazón y nos complica la vida, dice la mosca. Cuánta razón tuvo al escribirlo...

martes, 1 de noviembre de 2011

Partida.-

En ese momento sentí como sus manos se encontraban con mi piel. Sentía como cada hebra y terminación de mi cuerpo reaccionaba ante su roce y al mismo tiempo se paralizaba por la sensación de extraña proximidad.

Un poco abrumada busqué sus ojos, que por un momento creí perder. Me encontré con unos profundos ojos negros que me transmitieron seguridad y confianza. Por primera vez me sentía completa y transparente ante alguien que en ese momento me parecía un oasis de vida en medio de una triste sequía, mi triste sequía de esperanza por algo mejor.

Me aferré a el como un drogadicto necesita su droga para seguir soñando o un alcohólico el alcohol para no despertar. Solía retenerlo de esa forma, me consolaba el hacerlo como un intento, tal vez de querer auto-convencerme de que el se quedaría a mi lado, de que todo sería como el me prometía cada día, con un futuro feliz y una sonrisa en nuestros rostros por cada mañana, ojos lujuriosos por la noche y pensamientos dirigidos a un futuro hermoso juntos.

Inhalé profundamente el aroma de su pelo y acaricié cuidadosamente la textura de su piel, algo me hacía creer que un momento tan perfecto no iba a ser gratis.

Traté de concentrarme en cada detalle, en cada palabra al mismo tiempo que creaba un archivo improvisado en mi memoria, segura ahora si, de que ese momento perfecto debía en algún momento, llegar a su fin.

Recordé esa ocasión en la que me habías llamado pesimista, y me reí.

“Realista.” Recordé haberte contestado, y con un triste suspiro, me dejé llevar.


"Deje llevarme por mi instinto olvidando la razón,

Blandiendo sobre mí figura no el cerebro sino el corazón.-" El Bordo.